
Las hojas amarillas en las plantas de interior se deben sobre todo al exceso de riego, aunque también pueden indicar falta de agua, poca luz, exceso de sol, falta de nutrientes, plagas o simplemente que una hoja vieja llega al final de su vida.
Para saber cuál es tu caso, fíjate en tres cosas: qué hojas amarillean (las de abajo o las nuevas), cómo es el amarilleo (uniforme, en los bordes o entre las nervaduras) y cómo está el sustrato. En esta guía verás las causas más comunes, una tabla para diagnosticar y las soluciones para cada una.
¿Cuándo es normal que una hoja se ponga amarilla?
A veces no es un problema. Es normal que:
- Una hoja vieja de abajo se ponga amarilla y se caiga de vez en cuando, sobre todo si la planta está sacando hojas nuevas.
- Una planta recién comprada o trasplantada amarillee alguna hoja mientras se adapta.
- Algunas plantas pierdan hojas en otoño e invierno, cuando hay menos luz.
Hay un problema si amarillean muchas hojas a la vez, si lo hacen las hojas jóvenes o si el amarilleo avanza rápido.
Cómo diagnosticar las hojas amarillas
Antes de hacer nada, comprueba el sustrato con un dedo y fíjate en qué hojas amarillean y cómo. Esta tabla te orienta:
| Qué ves | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Hojas amarillas y blandas, sustrato húmedo | Exceso de riego | Deja secar, vacía el plato y revisa las raíces |
| Hojas amarillas y secas, sustrato muy seco | Falta de agua | Riega a fondo y retoma un riego regular |
| Hojas de abajo amarillas, crecimiento lento y alargado | Poca luz | Acércala a una ventana luminosa |
| Hojas pálidas o amarillas con manchas secas, en la zona más expuesta | Exceso de sol | Filtra la luz con una cortina |
| Hojas viejas pálidas de forma uniforme, sin otros síntomas | Falta de nutrientes (nitrógeno) | Abona a media dosis en primavera y verano |
| Hojas nuevas amarillas con nervaduras verdes | Falta de hierro o sustrato inadecuado | Revisa el agua y el sustrato y considera un abono con micronutrientes |
| Hojas amarillas con puntitos, telarañas o pegajosas | Plaga | Aísla y limpia con jabón potásico |
| Una o dos hojas de abajo, aisladas | Envejecimiento normal | Retíralas cuando estén secas |
Las 8 causas más comunes de las hojas amarillas
1. Exceso de riego
Es la causa número uno. Las raíces no reciben oxígeno y empiezan a pudrirse. Las hojas amarillean (a menudo las de abajo primero), se ablandan y el sustrato permanece húmedo durante días. Suele ocurrir con macetas sin drenaje, platos con agua estancada o riegos por calendario.
Solución: deja secar el sustrato, vacía el plato y revisa las raíces. Corta con tijeras limpias las que estén negras o blandas y replanta en sustrato nuevo y drenante si hace falta.
2. Falta de agua
Si el sustrato se seca del todo durante mucho tiempo, la planta sacrifica hojas. Estas se ponen amarillas, secas y quebradizas, y pueden enroscarse.
Solución: riega a fondo hasta que salga agua por los agujeros de drenaje. Si el sustrato está tan seco que repele el agua, sumerge la maceta unos minutos.
3. Poca luz
Sin luz suficiente, la planta no puede mantener todas sus hojas. Amarillean las de abajo, el crecimiento se alarga y las hojas nuevas salen más pequeñas.
Solución: acércala a una ventana luminosa o usa una luz LED de cultivo encendida 8-10 horas al día, sobre todo en invierno.
4. Exceso de sol
El sol directo fuerte, sobre todo a través de un cristal, decolora y quema las hojas. Se ponen pálidas o amarillas y pueden aparecer manchas secas, normalmente en la zona más expuesta.
Solución: muévela unos 50-100 cm de la ventana o filtra la luz con una cortina fina.
5. Falta de nutrientes
Una planta que lleva mucho tiempo en el mismo sustrato sin abono puede agotar los nutrientes. El síntoma típico: las hojas viejas se ponen pálidas o amarillas de forma uniforme y el crecimiento se frena. La falta de hierro o de magnesio suele mostrarse como amarilleo entre las nervaduras, que se quedan verdes [VERIFICAR con una fuente botánica].
Solución: abona en primavera y verano con un abono equilibrado a media dosis. No abones si la planta está enferma por exceso de riego.
6. Agua dura y acumulación de sales
El agua del grifo muy dura y el exceso de abono dejan sales en el sustrato. Pueden amarillear los bordes de las hojas y dificultar la absorción de hierro.
Solución: usa agua filtrada, de lluvia o reposada y, de vez en cuando, lava el sustrato con abundante agua para arrastrar sales. Vacía siempre el plato.
7. Plagas
La arañita roja, la cochinilla, los trips y los pulgones chupan la savia y dejan hojas amarillas, a veces con puntitos o telarañas finas. Algunas dejan una sustancia pegajosa.
Solución: aísla la planta, limpia las hojas por ambos lados con agua y jabón potásico y repite el tratamiento cada 7 días hasta que desaparezcan.
8. Raíces apretadas, trasplante o cambios bruscos
Una planta con las raíces muy apretadas absorbe mal el agua y los nutrientes. Un trasplante reciente o un cambio de sitio, de luz o de temperatura también pueden amarillear hojas durante unas semanas. Las corrientes de aire frío tienen un efecto similar.
Solución: trasplanta a una maceta 3-5 cm más ancha en primavera si las raíces salen por abajo, y mantén la planta en un sitio estable, sin corrientes.
Qué hacer paso a paso si tu planta tiene hojas amarillas
- No actúes por impulso. Regar más o abonar “para que se recupere” suele empeorarlo.
- Comprueba el sustrato con un dedo o un palillo de madera: ¿seco, húmedo o encharcado?
- Mira qué hojas amarillean (abajo, nuevas, todas) y cómo (uniforme, bordes, nervaduras).
- Revisa la luz y si hay corrientes de aire cerca.
- Busca plagas en el envés de las hojas y en los tallos.
- Corrige una sola causa a la vez y espera 2-3 semanas antes de cambiar otra cosa.
- Retira las hojas totalmente amarillas o secas con tijeras limpias.
- Si sospechas de las raíces, saca la planta, comprueba que sean blancas y firmes y corta las dañadas.
¿Se pueden recuperar las hojas amarillas?
Normalmente no: una hoja que ha amarilleado del todo no recupera el color verde. Lo importante es corregir la causa para que las hojas nuevas salgan sanas.
- Hojas completamente amarillas o secas: córtalas cerca de la base.
- Hojas solo pálidas o parcialmente amarillas: déjalas mientras sigan firmes, porque la planta aprovecha parte de sus nutrientes.
- Si la planta pierde más de la mitad de las hojas: revisa las raíces y el sustrato y sé paciente: muchas plantas rebrotan en semanas o meses.
Errores comunes con las hojas amarillas
- Regar más al ver hojas amarillas. Comprueba antes el sustrato.
- Abonar una planta enferma. Primero corrige la causa.
- Cortar todas las hojas amarillas de golpe. Quita solo las secas.
- Dejar agua en el plato. Vacíalo siempre.
- Usar maceta sin drenaje. Las raíces se ahogan.
- Mover la planta a menudo. Busca un sitio luminoso y estable.
- Ignorar el envés de las hojas. Es donde suelen esconderse las plagas.
Preguntas frecuentes sobre las hojas amarillas
¿Por qué se ponen amarillas las hojas de mi planta?
La causa más habitual es el exceso de riego. También influyen la falta de agua, la poca luz, el exceso de sol, la falta de nutrientes y las plagas. Comprueba el sustrato, la luz y el aspecto de las hojas: las de abajo, las nuevas o las que amarillean entre las nervaduras apuntan a causas distintas.
¿Vuelven a ponerse verdes las hojas amarillas?
Normalmente no. Una hoja que ha amarilleado del todo no recupera el color. Lo importante es corregir la causa para que las hojas nuevas salgan sanas. Corta las hojas totalmente amarillas o secas con tijeras limpias y deja las que solo están parcialmente amarillas mientras sigan firmes.
¿Hay que cortar las hojas amarillas?
Sí, cuando estén completamente amarillas o secas, porque ya no aportan nada y pueden favorecer hongos. Córtalas cerca de la base con tijeras limpias. Si solo están pálidas o parcialmente amarillas, déjalas hasta que se sequen, porque la planta aprovecha parte de sus nutrientes.
¿Las hojas amarillas indican exceso o falta de agua?
Pueden indicar ambos. Con exceso de riego, las hojas amarillean y se ablandan y el sustrato está húmedo. Con falta de agua, se ponen amarillas y secas, se arrugan y el sustrato está seco. Comprueba siempre el sustrato con un dedo antes de decidir si riegas o no.
¿Debo abonar una planta con hojas amarillas?
Solo si estás seguro de que faltan nutrientes: crecimiento lento, hojas viejas pálidas de forma uniforme y varios meses sin abonar. Si la causa es exceso de riego o raíces dañadas, abonar empeora el problema. Usa un abono equilibrado a media dosis y solo en primavera y verano.
En resumen: cómo solucionar las hojas amarillas
- Comprueba el sustrato antes de regar: el exceso de riego es la causa número uno.
- Observa qué hojas amarillean y cómo: te dice la causa.
- Dale luz brillante indirecta y evita el sol directo fuerte.
- Usa maceta con drenaje, vacía el plato y evita agua muy dura.
- Abona solo en primavera y verano, a media dosis, y solo si la planta está sana.
- Revisa las plagas cada semana, sobre todo el envés de las hojas.
- Corrige una causa a la vez y ten paciencia.